sábado, 15 de mayo de 2010

LAS PERSONAS ENTRAN A TU VIDA POR UNA RAZÓN

Uno siempre guarda "fechas especiales" dentro de sí, ya sea el primer día de escuela (o el ultimo), cuando uno tuvo su primera pareja (o su primer beso), su primer día en la universidad (o el ultimo), en fin, uno suele traer a la memoria aquel día en el que sucedió algo agradable (o no tan agradable) que podría cambiar repentinamente el estado en el que se encuentra, en lo personal hay un fecha particular la cual siempre recordare, fue exactamente hace un año (un viernes) que el destino me dio la oportunidad de conocer a una persona muy especial para mí, quien diría a partir de ese encuentro naciera una gran amistad, lo que me recuerda este texto que leí hace tiempo atrás , el cual quiero compartir con ustedes.

Las personas entran en tu vida, por una razón, por una estación
o por una vida entera.
Cuando percibas cual es el motivo, vas a saber qué hacer con cada persona.
Cuando alguien está en tu vida por una razón ...
Es, generalmente, para llenar una necesidad que has demostrado tener.
Ellas vienen a ayudarte con una dificultad, proporcionarte apoyo y orientación, ayuda física, emocional o espiritual.
Podrán parecer un regalo de Dios, y lo son!!!
Están ahí por la razón que tú necesitas que estén.
Entonces, sin ninguna actitud errónea de tu parte o en una hora incierta,
esa persona dirá o hará alguna cosa para que la relación llegue a su fin.
Algunas veces, esas personas mueren,
Algunas veces, simplemente se van,
Algunas veces, actúan y te fuerzan a tomar una posición.
Lo que debemos entender es que nuestras necesidades han sido atendidas,
nuestros deseos cumplidos y el trabajo de ellas hecho.
Tus oraciones han sido atendidas, y ahora, es tiempo de marcharse.
Cuando las personas entran en nuestras vidas por una estación ...
es porque llegó su vez de repartir, crecer y aprender.
Ellas te traen la experiencia de la paz, o te hacen reír.
Ellas te podrán enseñar algo que nunca has hecho.
Ellas, generalmente, dan una cantidad enorme de placer.
Cree!!!
Es real!!!

Pero solamente por una estación.
Relaciones de una vida entera ... enseñan lecciones para la vida.
Cosas que debes construir para tener una formación emocional sólida.
Tu tarea es aceptar la lección, amar a la persona y poner en práctica lo que has aprendido en todas tus otras relaciones y áreas de tu vida.

Se dice que el amor es ciego,
pero la amistad es clarividente.

viernes, 14 de mayo de 2010

LA BUSQUEDA DE LA FELICIDAD

Cuando el hombre explore exhaustivamente el átomo y el inmenso espacio y diga que domina el mundo, cuando conquiste las mas complejas tecnologías y diga que sabe todo, entonces tendrá tiempo para mirar dentro de si mismo. En ese momento descubrirá que cometió un gran error. ¿Cuál?
Comprenderá que dominó el mundo exterior, pero no dominó el mundo interior, los inmensos territorios de su alma. Descubrirá que se convirtió en un gigante de la ciencia, pero que es un frágil niño que no sabe navegar en las aguas de la emoción y que desconoce los secretos que tejen la colcha de retazos de su inteligencia.
Cuando ocurra eso, algo nuevo sucederá. Encontrara por segunda vez su mayor invención: la rueda. ¿La rueda? Si, solo que esta vez será la rueda de la emoción. Una vez encontrada, recorrerá territorios poco explorados y, por fin, encontrará lo que siempre buscó: el amor, el amor por la vida y por el Autor de la vida.
Cuando aprende a amar, el hombre derramará lágrimas no de tristeza, sino de alegría. Llorará, no por las guerras no por las injusticias, sino porque comprenderá que ha buscado la felicidad por todo el universo y no la ha encontrado. Percibirá que Dios la escondió en el que él no ha pensado que podría estar: dentro de sí mismo.
Ese día, su vida se llenará de significado y una revolución silenciosa se producirá en la misma esencia de su espíritu: la soberbia dará lugar al respeto, la discriminación dará lugar a la solidaridad, la insensatez dará lugar a la sabiduría. Pero este tiempo está todavía lejano.
¿Por qué?
Porque ni siquiera descubrimos que la peor miseria humana se encuentra en el terreno de la emoción. El hombre sueña con vivir días felices, pero no sabe conquistar la felicidad. Los poderosos han intentado dominarla. La han cercado con ejércitos, la han acorralado con armas, la han presionado con sus victorias. Pero la felicidad los ha dejado atónitos, pues el poder nunca ha conseguido controlarla.
Los magnates han intentado comprarla. Han construido imperios, han amasado fortunas, han comprado joyas. Pero la felicidad los ha dejado perplejos, pues ella jamás se ha dejado comprar y les ha dicho:
¡El sentido de la vida se halla en un mercado donde no se usa el dinero!.
Por eso hay miserables que moran en palacios y ricos que moran en casuchas.
Los científicos han intentado entender qué es la felicidad. Han investigado, hecho estadísticas, pero ella los ha confundido diciendo:
¡La lógica numérica jamás comprenderá la lógica de la emoción!.
Confundidos, han descubierto que el mundo de la emoción es indescifrable a través de los códigos del mundo de las ideas.
Los intelectuales han buscado la felicidad en los libros de filosofía, pero no la han encontrado
¿Por que?
Porque hay más misterios entre la emoción y la razón de los que jamás ah imaginado la mente de los filósofos. Por eso los pensadores que han amado el mundo de las ideas y han despreciado el mundo de la emoción han perdido la ilusión por la vida.

Augusto Cury

domingo, 25 de abril de 2010

¿QUE ES EL AMOR?

En una de las salas de un colegio habían varios niños.
Uno de ellos preguntó:
Maestra... ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado.
Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.
-El primer alumno respondió:
Yo traje esta flor, ¿no es linda?
-Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo:
Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.
-El tercer alumno completó:
Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido, hermano: ¿no es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio.
Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo.
Se sentía avergonzada porque no había traído nada.
La maestra se dirigió a ella y le preguntó:
Muy bien: ¿y tú? ¿No has encontrado nada?
La criatura, tímidamente, respondió:
-Disculpe, maestra. Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Vi también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido.
Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito.
¿Cómo puedo mostrar lo que traje?
La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.
Saben, con el tiempo uno aprende a que el amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder.

Amar es llevar en el alma,
es Recordar, es Disfrutar,
Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.

sábado, 10 de abril de 2010

INVITANDO A NUESTRA ALMA A TRABAJAR

La mayoría de nosotros tiene alguna forma de ponerse en contacto con su alma. Algunos la encuentran en sus rezos, otros la encuentran cuando se ponen en contacto con la naturaleza. Pero las relaciones en el trabajo y el clima laboral serían mucho mejores si todos invitáramos a nuestra alma a trabajar.
Para algunas personas creyentes, el alma definitivamente existe y nos acompaña en todo momento desde que nacemos. Para otros más agnósticos, el alma podría ser nuestra energía. Pero la mayoría coincide en que existe algún tipo de energía vital que es nuestra esencia. Que somos más que un simple cuerpo, que tenemos una identidad espiritual.
Si queremos ver las cualidades innatas del alma sólo tenemos que observar a un bebé pequeño. Lleno de alegría, amor, bondad y paz. No tiene maldad, resentimientos ni odios, es puro amor. A medida que crecemos, sin embargo, vamos encubriendo nuestra alma con una serie de capas donde aflora nuestra personalidad, nuestro ego. Nuestra alma queda sumergida y nuestro ego toma control de nuestras vidas. El alma todavía está en nosotros, pero bastante relegada y aflora muy poco. Quizás la sentimos un poco a lo lejos cuando oramos, cuando estamos en un paisaje natural hermoso o cuando vemos un acto de amor al prójimo que nos conmueve.
Pero sería extraordinario que nuestra alma estuviera más aflorada en el trabajo. Cuántas energías perdidas, insatisfacciones, conflictos y pérdidas de dinero se dan en la empresa porque el ego es quien está presente y no el alma.
Pero, ¿podemos traer el alma al trabajo?
Y ¿cómo podemos lograrlo de forma práctica?
¿Cómo traer el alma en la oficina, donde tenemos que preocuparnos por objetivos acuciantes y soportamos niveles altos de estrés ante los retos?
El sol siempre esta en el cielo brillando. Por más que existan nubes y que el cielo se oscurezca, el sol siempre sigue brillando. Cuando por mucho tiempo no vemos en el sol por la nubosidad, hasta olvidamos de lo delicioso que era un día soleado. Lo mismo le ocurre al ser humano.
El alma es como el sol que siempre está con nosotros iluminando e irradiando rayos de amor y paz. Sin embargo, muchos vivimos nuestros días con una densa capa de nubes de ego, y pensamientos negativos.
¿Cómo lograr que venga un viento y se lleve las nubes para ver siempre el brillo del alma en nuestras vidas?
Una forma de lograrlo es a través del silencio. Debido a la naturaleza del trabajo de un ejecutivo, su mente está entrenada para concentrarse en lo exterior. Busca oportunidades, detecta problemas y los resuelve. En general, barre mentalmente su entorno para anticiparse y estar precavido. Lograr el silencio de la mente requiere justamente lo contrario. Necesitamos primero concentrarnos en nuestro interior, para luego concentrarnos en la nada, es decir, no pensar por unos minutos. Pero si lo hacemos los beneficios son enormes. Después de estar unos minutos en total silencio de nuestra mente, sin nubes de pensamientos, el sol del alma empieza a brillar y nos invade una sensación de paz, tranquilidad y amor. Nos sentimos conectados con el todo, vemos a todas las personas como parte de la misma fuente. Sentimos deseos de ayudar y servir. Numerosas investigaciones científicas confirman que la fisiología del cuerpo cambia cuando entramos en silencio.
Una pizarra totalmente escrita no sirve para enseñar a menos que la borremos para luego volver a escribir en ella. Lo increíble de nuestra mente es que las mejores enseñanzas vienen cuando nuestra pizarra mental esta borrada, vacía de pensamientos. Lo maravilloso de esta técnica es que una vez que estamos en silencio unos minutos en la mañana, todo el día nos queda la huella en nuestra mente. Tendemos a ser más tolerantes, menos estresados y no entramos fácilmente en conflictos y contribuimos a formar un mejor clima en nuestra empresa. En otras palabras, invitamos nuestra alma a trabajar.
Un discípulo frustrado por la maldad del mundo le preguntó a su maestro: “¿De qué sirve que nos esforcemos por hacer el bien, si todo alrededor nuestro está mal? El mundo está lleno de injusticias, maldades, odios y energía negativa.
¿Para qué meditar? ¿Para qué esforzarnos por cambiar nosotros si nada cambiará en el futuro?”
El maestro pacientemente llevó a su discípulo a un lago y le pidió que tirase una piedra al medio del lago. Luego, le preguntó:
“¿Ahora entiendes por qué debes siempre mejorar y hacer el bien?”
Como el discípulo no entendía nada, el maestro le explicó con cariño:
“Tus acciones y tus pensamientos son como la piedra, que impactó el lago y se sumergió. La piedra no pudo ver la secuela de ondas que dejó en todo el lago. Las ondas llegaron hasta los bordes del lago irrigándolos con agua de vida. Sin saberlo discípulo, cada uno de nosotros es una piedra que mueve el lago de la humanidad y tiene la capacidad de mejorarla y dejar en ella ondas de bienestar”.
Es cierto que las políticas y normas de recursos humanos tienen un fuerte impacto en el clima laboral. Es cierto que el liderazgo de los supervisores y gerentes impactan sustancialmente en el clima. Pero también es cierto que el clima laboral es la suma de todos los climas mentales individuales de cada empleado en la empresa.
Si cada uno hace un esfuerzo por traer su alma a la oficina, estaremos generando ondas positivas en el lago de la empresa. Estaremos ayudando a generar el ambiente empresarial en el que todos anhelamos trabajar.
David Fischman

lunes, 5 de abril de 2010

ORACIÓN

“Es costumbre entre los católicos confesar los pecados a un sacerdote y recibir de éste la absolución como un signo del perdón de Dios. Pero existe el peligro, demasiado frecuente, de que los penitentes hagan uso de ello como si fuese una especie de garantía o certificado que les vaya a librar del justo castigo divino, con lo cual confían más en la absolución del sacerdote que en la misericordia de Dios"

Una noche, mientras se hallaba en oración, el hermano Bruno se vio interrumpido por el croar de una rana. Pero, al ver que todos sus esfuerzos por ignorar aquel sonido resultaban inútiles, se asomó a la ventana y gritó:
“¡Silencio! ¡Estoy rezando!”.
Y como el hermano Bruno era un santo, su orden fue obedecida de inmediato: todo ser viviente acalló su voz para crear un silencio que pudiera favorecer su oración.
Pero otro sonido vino entonces a perturbar a Bruno: una voz interior que decía:

“Quizás a Dios le agrade tanto el croar de esa rana como el recitado de tus salmos...”
“¿Qué puede haber en el croar de una rana que resulte agradable a los oídos de Dios?”,
fue la displicente respuesta de Bruno.
Pero la voz siguió hablando:
“¿Por qué crees tú que inventó Dios el sonido?”.
Bruno decidió averiguar el porqué. Se asomó de nuevo a la ventana y ordenó: “¡Canta!”
Y el rítmico croar de la rana volvió a llenar el aire, con el acompañamiento de todas las ranas del lugar.
Y cuando Bruno prestó atención al sonido, éste dejó de crisparle, porque descubrió que, si dejaba de resistirse a él, el croar de las ranas servía, de hecho, para enriquecer el silencio de la noche.

Y una vez descubierto esto, el corazón de Bruno se sintió en armonía con el universo, y por primera vez en su vida comprendió lo que significa orar.

Anthony de Mello